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Durante su turno de debate, el presidente cameral, Jaime Perelló, apostó a la “valentía” de los miembros de la mayoría del PPD para lograr la aprobación del proyecto. (José L. Cruz Candelaria)

Tras nueve horas intensas de sesión y semanas de arduas negociaciones, el proyecto de reforma contributiva fue derrotado la madrugada de este jueves en la Cámara de Representantes en votación de 22-28.

El Sustitutivo del Proyecto de la Cámara 2329 no contó con los 26 votos mínimos requeridos para seguir su paso hacia el Senado, donde ya le aguardaba un duro trayecto. De la mayoría del Partido Popular Democrático (PPD), votaron en contra los representantes Carlos Vargas Ferrer, Luisa “Piti” Gándara, Manuel Natal, Luis Vega Ramos, Luis Raúl Torres y Ángel Matos.

El fin del proyecto del Ejecutivo en la Cámara ocurrió a las 3:31 a.m., a solo horas de que el gobernador Alejandro García Padilla acuda a ese recinto para ofrecer su Mensaje de Situación del Estado del País.

La incertidumbre sobre el futuro de la medida prevaleció en todo momento durante la sesión legislativa de este miércoles, que se extendió por más de nueve horas. En medio de los trabajos, el representante Rafael Hernández Montañez, presidente de la Comisión cameral de Hacienda, reconoció que la pieza confrontaba serias objeciones en la delegación.

“Estamos negociando todo. Lo importante es que podamos aprobar la medida, si no, se hizo todo lo necesario para echarlo para adelante, y que el país juzgue quién le dio la espalda en los momentos más difíciles a Puerto Rico, esto podría hasta causar un cierre de gobierno”, manifestó el representante Hernández Montañez en un aparte con la prensa durante la sesión.

Al presentar el proyecto sustitutivo ante el pleno cameral, Hernández Montañez destacó el precario estado de las finanzas del gobierno, y advirtió sobre la posibilidad de un cierre gubernamental y el pobre acceso a los mercados de deuda.

La medida había dejado atrás el Impuesto al Valor Añadido (IVA) de 16% y lo remplazó con una Contribución sobre Bienes y Servicios (Cobys) con una tasa general de 13%, una intermedia de 10%, además de 1% de impuesto municipal que retendrían los ayuntamientos.

El proyecto que consideró la Cámara de Representantes hubiera recaudado alrededor de $9,700 millones, según proyecciones de Hernández Montañez. La pieza presentada por el Ejecutivo en febrero habría ingresado cerca de $10,700 al fisco.

Durante su turno de debate, el presidente cameral, Jaime Perelló, apostó a la “valentía” de los miembros de la mayoría del PPD para lograr la aprobación del proyecto.

“Yo no llegué a la presidencia de la Cámara, mis compañeros no llegaron aquí, para cerrar el gobierno por no tomar acción. No tomar acción sería una acción de no valientes. Mi delegación es una delegación valiente. Nosotros no vamos a permitir que se cierre el gobierno, vamos a permitir y darle al Banco (Gubernamental de Fomento) su capacidad financiera. Vinimos a resolver los problemas, no maquillarlos”, dijo el líder cameral.

“Quiero que la historia nos juzgue como hombres y mujeres valientes de verdad, que no les tembló el pulso, que no les importó pensar en una próxima elección, sino que vamos de frente al país, que nos juzgue por nuestra valentía”, añadió de inmediato.

El representante Vargas Ferrer dijo desde temprano el miércoles que no favorecía la medida, por entender que agravaría la crisis económica, y urgió a desarrollar una reforma de consenso con un enfoque integral, y no centrado exclusivamente en los recaudos.

 

En tanto, los representantes Torres, Vega Ramos y Natal manifestaron durante la mañana su insatisfacción con la tasa del impuesto al consumo propuesta por entender que podía ser más baja, pero una vez comenzó la sesión, rechazaron hacer comentarios sobre la versión final del proyecto de ley.

Este medio supo que en la reunión de la mayoría parlamentaria, que se extendió por unas siete horas durante la tarde, reinó un ambiente de tensión, y que se ejerció mucha presión sobre los legisladores. Tarde en la noche, surgieron versiones de que el gobernador se encontraba en la oficina de Perelló en busca de asegurar la aprobación de la pieza. Sin embargo, su portavoz, Jesús Manuel Ortiz, rechazó esa información, y dijo que el mandatario se encontraba en La Fortaleza.

Justo al iniciarse el debate legislativo, García Padilla advirtió en declaraciones escritas que un rechazo a la reforma contributiva agravaría la crisis fiscal que sufre el país. “El pueblo de Puerto Rico estará atento a la votación de los legisladores el día de hoy. Cada legislador y legisladora tiene sobre sus hombros la responsabilidad de encaminar la estabilidad fiscal y el desarrollo económico de Puerto Rico. Las consecuencias de un voto en contra del proyecto serán profundas y agravarán la crisis fiscal y económica en que nos dejaron las pasadas administraciones”, sentenció el gobernador.

La sesión se extendió por más de nueve horas, y el debate sobre la reforma contributiva extinguió las cinco horas que habían acordado las delegaciones de mayoría y minoría.