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La reducción en el gasto gubernamental, propuso Romero, debe ser de un 10% en todas las agencias del gobierno de la Isla. (Ismael Fernández Reyes)

El exgobernador Carlos Romero Barceló presentó este jueves su propuesta para atender la crisis fiscal de Puerto Rico en un plan de tres partes que incluye un recorte de $1,000 millones en el gasto público, el aumento de $4,000 millones en contribuciones a las empresas foráneas y una solicitud al presidente de Estados Unidos para que presente un proyecto de admisión de la Isla como el estado 51 de la unión.

La reducción en el gasto gubernamental, propuso Romero, debe ser de un 10% en todas las agencias del gobierno de la Isla. Afirmó que eso es posible porque “en todos los departamentos y agencias el 10% del presupuesto se malgasta”. 

Su propuesta para aumentar las contribuciones a las empresas foráneas la basó en su aseveración de que “el Gobierno está insistiendo en lograr recaudos imponiendo contribuciones a un pueblo que no puede más”.

Aprovechó para atacar nuevamente la propuesta de aumentar el impuesto al consumo y sostuvo que el sistema contributivo más justo es el de las contribuciones sobre ingresos.

“Nadie en sus cinco sentidos va a hincar pozos de petróleo donde sabe que no hay petróleo. Quién en Puerto Rico tiene duda de que no se puede seguir imponiendo más contribuciones al pueblo. A quien se le pueden imponer es a las empresas foráneas y a los multimillonarios que vienen para acá”, declaró el exgobernador novoprogresista.

Aseguró que “Puerto Rico tiene plena autoridad para imponerles contribuciones a las empresas foráneas” y propuso una reducción en el crédito contributivo que se le otorga a las empresas que operan en el País.

“Ese crédito se debe reducir y se puede reducir y yo propongo que se reduzca del 90% actual a un 70%”, dijo, y afirmó que con esa medida el gobierno recibiría cerca de $4,000 millones adicionales en ingresos, lo que le permitiría atender la deuda pública e incluso bajar la contribución sobre el consumo.

“Espero que cuando ganemos las elecciones el año que viene empecemos a imponerle más contribuciones a las empresas foráneas”, declaró Romero en referencia a la posibilidad de que el PNP gane las elecciones de 2016.

AGP está en las Nubes, No Acepta la Realidad, por lo que No Puede Buscar Soluciones. Si Quisiera a Puerto Rico, Aceptaría La Verdad y Renunciaría Inmediatamente.

AGP está en las Nubes, No Acepta la Realidad, por lo que No Puede Buscar Soluciones. Si Quisiera a Puerto Rico, Aceptaría La Verdad y Renunciaría Inmediatamente.

La solicitud al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, la hizo mediante una carta que enviaría hoy mismo a Casa Blanca y en la que, en su calidad de exgobernador, exalcalde de San Juan y exmiembro del Congreso de Estados Unidos como comisionado residente, solicita al mandatario norteamericano que radique un proyecto de ley para admitir a Puerto Rico como estado.

“Señor presidente, ha llegado el momento de actuar como usted se comprometió y resolver el dilema del status político y económico de nuestro pueblo”, dice en su misiva.

Insiste en su propuesta de que si solicitamos igualdad en la distribución de fondos y la participación en programas federales, “igualmente demandamos y estamos dispuestos a asumir las mismas obligaciones financieras que nuestros conciudadanos en los 50 estados”.

Agrega Romero en su carta que “la única solución es hacer buena nuestra demanda de igualdad, que solo puede lograrse bajo la Constitución de Estados Unidos admitiendo a Puerto Rico en la unión como un estado”.

“Sugiero que considere que el mejor y más rápido camino para proceder, es redactar un proyecto para admitir a Puerto Rico como estado. El proyecto contendría las condiciones y los pasos necesarios para el derecho a iguales beneficios y todos los programas federales”, agrega.

El exgobernador criticó que el presidente Obama no haya hecho nada por alterar la condición política de Puerto Rico en su relación con Estados Unidos, a pesar de que en el 2009, cuando aún no había juramentado como presidente, se comprometió a resolver ese asunto en sus primeros cuatro años de gobierno. “¿Y qué ha hecho?: nada”, sostuvo.

“Ahora mismo, si Puerto Rico fuera estado, estaríamos cubiertos por la Ley de Quiebras y tendríamos más de $2,000 millones adicionales para salud y miles de millones adicionales en otros programas y no tendríamos la situación tan crítica que tenemos ahora y tendríamos para pagar la deuda”, indicó al insistir en su postura de que la estadidad es la solución final a los problemas fiscales y económicos de Puerto Rico.

Insistió, al resumir su propuesta, que “la estadidad es la solución a largo plazo. La solución inmediata es, primero, reducir el presupuesto de gastos 10% a todo el mundo. Segundo, bajar el crédito contributivo de las empresas foráneas y de los multimillonarios aquí, del 90% al 70%, de manera que tendrían que pagar un 12% y estaríamos cobrando, de las empresas nada más, cerca de $4,000 millones y eso es el comienzo de la solución”.